Ángulos de sujeción del cinturón:
El ángulo en el que el cinturón se fija a la estructura de la silla influye directamente en el ángulo de tracción sobre la pelvis.
La regla general consiste en imaginar al terapeuta de pie frente a la persona sentada, corrigiendo su postura con las manos. El cinturón debe prolongar la acción de los brazos del terapeuta y anclarse al bastidor de la silla en el mismo ángulo en el que el profesional colocaría sus manos.
De esta manera, el cinturón ejercerá la misma fuerza correctora en el punto adecuado. Este principio es aplicable tanto en casos de oblicuidad pélvica, rotación como en otras posturas asimétricas.
Notas importantes:
- Ángulo de 60°: el cinturón, colocado por debajo de las EIAS (espinas ilíacas anterosuperiores), evita eficazmente que una persona con retroversión pélvica se deslice por debajo del cinturón.
- Fijación más alta en el respaldo: ayuda a posicionar a personas con anteversión pélvica.
- Ángulo de 30°: tira hacia atrás la parte superior de la pelvis, pero resulta inadecuado para usuarios con pelvis neutra o en retroversión.
- Cinturón de cuatro puntos: las correas secundarias se fijan a la estructura entre 45° y 90°, manteniendo la correa principal en su sitio y evitando que el cinturón se desplace hacia el abdomen o se retuerza.
Ajuste de las correas:
- Es imprescindible mantener el cinturón correctamente tensado mediante las tiras de ajuste durante el uso diario, para garantizar una colocación segura y efectiva.
Fijación a la estructura:
- Sistema sencillo que permite colocar y ajustar fácilmente el cinturón.
- Es necesario reajustar tras cada retirada y nueva colocación de las correas.
Tallas:
Mida la longitud entre trocánteres con la persona sentada. Elija la medida correcta con la tabla de abajo, considere también el vestuario y el peso del usuario.


